La marcha del Tratado Constitucional se atasca

En febrero de 2005 se celebró en España un referéndum; el 29 de mayo, en Francia.
El resultado de la consulta popular en nuestro país arrojó una clara victoria del sí, acompañada de la mayor abstención que se ha dado hasta la fecha. El referéndum español carecía de carácter vinculante, por lo que su resultado no comprometía al Gobierno ni las Cortes a la hora de respaldar el proyecto constitucional de la Unión.
En otros países, como Holanda y Francia, las consultas populares obligaban a los poderes públicos. En estos casos, la población votó contra el texto que se proponía como Constitución.
Tras diversos referendos o votaciones de los parlamentos nacionales, el Tratado Constitucional parece embarrancado, y se prevé que debe revisarse a fondo. Al parecer, la Canciller de Alemania y el futurible Presidente de Francia modificarán sustancialmente el texto, a fin de que se retome el proceso en toda Europa.
El SE ha mostrado su oposición al texto para el Tratado Constitucional. Entre los principales motivos destacamos los siguientes:
1. En esa Constitución el Parlamento NO redacta y aprueba el presupuesto. En todos los Estados normales el Parlamento tiene capacidad absoluta y soberana para enmendar y aprobar el Presupuesto; el Gobierno está obligado a acatar lo que diga el Parlamento. Como dice el artículo 134 de nuestra Constitución.
2. En esa Constitución se permite que existan territorios ocupados y coloniales en Europa al margen de la legislación comunitaria; islas Jersey, Guernsey, Man, Gibraltar, zonas ocupadas por Gran Bretaña en Chipre, etc.
3. En esa Constitución no se menciona a Ceuta ni Melilla. Las agresiones sufridas por un Estado miembro no se consideran como agresiones a la Unión. Los Estados no agredidos se limitarán a ayudar al otro según les parezca oportuno.
4. En esa Constitución no se hace referencia al cuidado de la Enseñanza de libre iniciativa social; simplemente se tolera. Se entiende que la Enseñanza es competencia del Estado.
5. Es un texto al que se le ha pedido varias veces una mención a las raíces cristianas de Europa. Y siempre se ha negado esta mención. Es un texto que distingue entre "personas" y "miembros de las minorías".
6. No existe proyecto social ni cultural de lo que realmente es Europa. No existen mecanismos que permitan que sea la sociedad europea la que construya y controle las instituciones. No existen instrumentos para controlar a la Administración, ni para garantizar la retahíla de derechos; son papel mojado. No es una Constitución hecha desde el consenso de todos los europeos. No ha habido Cortes Constituyentes.
7. En lo relativo a políticas sociales y económicas, sólo transcribe lo que podemos encontrar en cualquier manual de Macroeconomía. Nuestra Constitución de 1978 dice: «Los poderes públicos aseguran la protección social, económica y jurídica de la familia [y promoverán] una distribución de la renta regional y personal más equitativa» (artículos 39 y 40). El Tratado Constitucional de Europa sostiene: «La Unión obrará en pro del desarrollo (...) basado en un crecimiento económico equilibrado (...), en una economía de mercado altamente competitiva» (artículo I-3.3).
Enlaces:
· Lautre.net
· Nouvel Observateur
· Le Grand Soir
· over-blog.com
· Libertad Digital
· Le Figaro
· El Mundo
· Nota de prensa sobre el resultado electoral
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